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13/02/2009

No pares, sigue sigue!!

Ayer fue jueves... need I say more?!?!?!

Todo empezó con unos billetes de avión y una pandilla drakis tras lo cual yo no quería salir, pero soy débil y mi acompañante más y caímos en las redes del jueves... Primero un quiz en el que demostré una vez más que los textos que traduzco entran por un ojo y salen por el otro y luego al local donde nos encontramos con la pandilla cubitos que habían traspasado los límites del bien y del mal.

Por motivos laborales decidimos volvernos pronto a casa, lo cual no quiere decir que nos acostáramos pronto, a pesar de que Carapene no estaba disponible.

Esta mañana me he tenido que levantar pronto a currar, pero como procrastinator que soy, antes me he puesto a recoger los restos de la noche porque sabía que una vez que me sentara no iba a volver a levantarme.

Cuando me he dispuesto a recoger la ropa que estaba desparramada por el salón he visto que me faltaba algo y al rato he recibido una llamada:

-¿Has recogido la ropa de ayer?
-Sí, pero...
-¿Te falta algo?
-No encuentro las bragas...
(CARCAJADAS)
-Me las he traido a la oficina enganchadas a mi ropa... enrolladas con la camiseta o algo... Un compañero me ha dicho "Esto que está en el suelo es tuyo?"(debajo de mi mesa, menos mal, no en medio del pasillo). He mirado, las he cogido, he dicho "Qué va! Esto mío no es!" y me las he metido en el bolsillo.
(CARCAJADAS)

Me muero!! Qué corte!! Qué risa!!! Que todo!!

Mi vida es una teleserie... pero en versión mejorada!!!

Eso pasa por vestirse a oscuras, por salir los jueves y por quitarse la ropa en la ofi... ay ay ay!!!

23/01/2009

Una vez más...

Ayer fue jueves. No digo más. Después de una jornada laboral del infierno en la que me adelantaron las entregas veinte días y me intentaron liar para trabajar el fin de semana, sabía que tenía que salir. Sólo iba a tomarme una rapidita y a casa. Pero era jueves, I shoulda known better...
Cuando nos volvíamos a casa Lotti y yo decidimos que sería buena idea hacer una parada para tomarnos la última en el local porque sabíamos que estaría Pink... y a las cuatro de la mañana seguíamos allí dándolo todo y bailando Aha à la Cosk, el nuevo baile de moda, e intentando que pusieran More than a feeling... Alguna noche lo conseguirás, Lotti, y no quiero ni pensar en qué ocurrirá entonces. Con mi habitual sobredosis de cocazero (buadj) correteaba en círculos alrededor del instrumento de tortura, y conversaba con los cubitos alcoholizados sobre la utilidad de llevar siempre un tubo de vaselina en el bolso mientras ellos se dedicaban a actualizar el status del caralibro a horas absurdas, tiraban chupitos de tequila o directamente negaban vilmente habérselos bebido... Allí se quedaron, planteándose dormir en el almacén rodeados de cajas de cerveza...
Por el contrario yo, que soy muy digna, me fui a casa, me acosté a las 5 sin sueño y me he despertado a las 9 como una rosa... hasta que he intentado subir la persiana y me he pillado el dedo anular de tal manera que me he hecho sangre porque el hierro me ha partido la uña... y casi me desmayo... vaya manera de empezar el día, si ni siquiera había hecho pis todavía!!! (rima que te rima). He tenido un major blackout tirada en el sofá súper dramática con las piernas en alto riéndome de mí misma y a la vez flipando de dolor...
Y encima se han bajado ya los Hermanos, Betty, 30 Rock y Damages y tengo los dos de Lost por ver... por qué el día sólo tiene 24 horas?!???!

12/12/2008

Los jueves siguen ganando por goleada

(Warning: Post kilométrico)

Todo empezó a las 5 de la tarde cuando me dispuse a llevar al Bicho a casapadres antes de irme a cuidar de la pequeña Loc. Antes de llegar a la Topera pasé por mi tienda favorita y me compré un vestido maravilloso para mi cumpleaños y un jersey para el Hermanísimo gris con cuello pico para luego enterarme de que lo que quería en realidad era uno azul marino con cuello redondo... Estupendo...

En La Topera di de nuevo muestras de mi habilidad como la nueva Arguiñano arruinando una sopa juliana que "no tiene misterio alguno" pero que yo conseguí que se consumiera y fuera un reconcentrado que cabía en un vaso de nocilla. La pobre Loc dice que estaba bueno... mejor hubiéramos pedido pizza!

Nada más llegar PGH me llegó un sms del Sr. Lafontaine informándome de que estaba en una fiesta llena de "pijos guays en un ático en Plaza España" y supe inmediatamente que no podía faltar.

Allí llegué con mi look dominguero, vaqueros guarros y jersey -mucho FP, pero jersey igualmente-, cero glamour para codearme con gente que parecía sacada de Gossip Girl, todas Serenas y Blairs con conversaciones impactantes.

Antes de que yo llegara el Sr Lafontaine había estado hablando con las Serenas (una era clavada y llevaba unos zapatos que no podía dejar de mirar, con un poco de plataforma de tachuelas y tacón de metal brillante y la otra era Yola Berrocal en rubio) y una le había dicho que creía que el Público era un suplemento de El País, cosa que hubiera tenido muchísima gracia si no lo hubiera dicho en serio. Los ignorantes son los más sabios en realidad.

El triplex en el que se daba la fiesta tenía una terraza impresionante con barra de bar que es donde se cocía la marcha (aka el fumeteo droguil) y allí estuve hablando con un ser que era el doble de Ángel Cristo que me preguntó dónde me veía en un futuro... a lo que le contesté que yo no sabía ni lo que iba a hacer el fin de semana. Agobios metafísicos a las 12 de la noche de un jueves con luna llena no, por favor.

Cuando entré le comenté al dueño de la casa que me encantaba su piso y que el nombre de mi perra coincidía con su apellido a lo que él me contestó, "¿Es de Málaga?" Sigo esperando la explicación a esa pregunta, al igual que al comentario de una loca que se me acercó y me dijo que llevaba un "pin mod republicano" y luego me propuso que nos fuéramos a vivir juntas porque ella también quería vivir en el centro. Madre de dios, el alcohol y la noche... Mi serenidad me guía entre risas por todos ellos.

Yo iba mingling de un grupo a otro, eavesdropping las conversaciones, recogiendo momentazos como "Yo soy de San Sebastian pero tú eres más del norte, que eres de Pamplona" mientras observaba las obras de "arte" por allí expuestas y rezaba por que nadie se enterara de que traduzo pomposidades y me pidieran mi opinión.

Después de la fiesta en el triplex decidimos lanzarnos a la calle en busca de un bar y acabamos compartiendo barra con Pau Donés y con el rumor de que iba a cantarse unos temas... Según iba la noche, nada podía sorprenderme. El Gorrilla tuvo un momento Ágata Ruiz de la Prada en Muchachada Nui al confesarnos que "No puedo parar de crear" antes de que mi amiga la mod republicana decidiera brindar "por las mentes abiertas". Cringefest comparable al me follo a las mentes de Martín H.

Después de darlo todo en el Mondo, porque ahora que han cerrado mi local de los jueves he de moverme por nuevos territorios, acabé en el Reino Verde de la 4ª a horas realmente intempestivas y he protagonizado un momento Bridget en el Starfux que es parada obligada al salir de allí cada vez que recuerdo que tengo el coche aparcado en zona azul y que hay que pagar el SER a las 9 de la mañana.

Ahí estaba yo pidiendo mi muffin de moho y mi tall chai tea latte con leche de soja rodeada de trajeados/as con cara de mala hostia porque era viernes y se iban a currar, y cuando he ido a pagar ha salido mi sujetador enganchado al monedero y he notado cómo sus miradas de rancios se tornaban en miradas de odio. Yo les he devuelto sonrisa de guarrilla, he cogido mis cosas y me he ido dando saltitos por la calle a coger un taxi hasta mi coche donde me estaban esperando mis gafas de sol.

Qué felicidad. Gafas de sol. No se puede pedir más para soportar el atasco matinal después de un jueves de empalmada.

28/11/2008

Quieto todo el mundo!!

Otra noche de jueves para el recuerdo, si es que ya digo yo siempre que son mi día favorito de la semana.

Todo empezó con una cena japonesa y unas conversaciones en el Templo del Gato sobre piscinas de sonido y minimal techno que me dejaron loca.

Aunque era pronto, en vez de hacer tiempo hasta el cierre de los bares, decidimos irnos directamente al Transmission porque pasábamos por la puerta del Yasta de camino hacia Malasaña y darnos el paseo hasta un bar para quedarnos veinte minutos era tontería.
Allí estábamos disfrutando de los clásicos temazos que pincha "el de rayas" (quiero pensar que ese tío tiene las camisetas ordenadas como esas bragas de los días de la semana y que siempre le pillamos con "la de los jueves") y acababa yo de terminar de cantarme Echo Beach entera (no la había oído en un bar en mi vida) cuando de repente se para la música y al mirar a la cabina veo a unos tíos con cara de mala hostia y oigo un grito de "Todos contra la pared y con las manos en alto donde podamos verlas". Al principio pensé que era coña, un striptease de una despedida de soltero... y me los empecé a imaginar bailando con las esposas a ritmo de The Cure pero no... en realidad era... una... REDADA!!!
Allí estábamos Lotti y yo con una amiga suya irlandesa de prestado que, por supuesto, iba sin documentación y que sólo lleva en España seis semanas, con lo que lo único que sabía decir era "vale, tío, hola, gracias" y poco más.
Estuvieron algo así como un cuarto de hora (o eso me pareció) registrando el suelo con las linternas, para ver si alguno dejábamos caer alguna bolsita transparente (menos mal que me había dejado la heroína en la guantera del coche!) y luego nos dijeron que nos separáramos, las chicas por un lado y los chicos por otro para el cacheo y la identificación. La pobre irlandesa no hacía más que decir "This is so Eastern European!!"... y tanto, querida. Sobre todo porque no tardaron en sacar las porras, anda que no son trigger-happy los antidisturbios... Una chica se encaró con ellos y tardaron 0,3 segundos en empotrarla contra la pared con lo que sus colegas empezaron a liarla y los polis desenfundaron rápidamente. Lo entendí todo y me llevé a la ojiplática irlandesa hacia otra esquina del bar... ésos eran los polis malos.
En ese otro rincón estuvimos con uno de los polis buenos (era todo tan de libro que parecía una peli) que estuvo hablando con nosotros por lo bajini "No os puedo explicar nada, si hasta me han dado un toque por estar hablando con vosotros". Y cuando le pregunté si podíamos reunirnos con Lotti que estaba al otro lado de la sala con los polis malahostia me dijo "Mejor quedaos como estáis que algunos de mis compañeros vienen calentitos".
Por supuesto había quince agentes masculinos y dos (DOS) femeninas con lo que nosotras tardamos media hora en pasar el proceso de cacheo en el que pretendían meternos entre las dos puertas que llevan al baño hasta que protestamos diciendo que total, si no nos iban a desnudar (una imagen que hizo que resonara en mi cabeza el sonido de un guante de látex ajustándose a una muñeca) lo hicieran ahí mismo sin tener que pasar por gilipolleces.
De nuevo nos tocó otro poli bueno que nos "cuidaba" (his words, not mine) mientras hacíamos la cola y le expliqué que la irlandesa no tenía documentación y me dijo que no me preocupara que nos veía cara de buena gente!!! (Me alegré también de haber dejado la Luger en el coche junto con el caballo). Durante la espera cotillée las conversaciones de mis compañeras que eran de lo más delirantes, mi favorita una que llevaba maría y le lloraba al poli para que no llamaran a sus padres (cuando parecía que tenía mi edad...) y la amiga le intentaba convencer para que le pusieran la multa a ella y no a la amiga, "De verdad, señor agente, que a mí no me importa". What-ever.
Por fin nos tocó el cacheo, a la irlandesa en la puerta misteriosa y a mí al aire libre, con mi bolso de miles de bolsillos y mis monederos llenos de klínex, tampax y condones (accesorios indispensables en la noche madrileña), tras lo cual pasamos a la sección de identificación (mi apellido, por supuesto, lo deletrearon súperpro FOXTROT ALFA etc.) y la irlandesa tuvo que escribir su nombre y fecha de nacimiento completa en un papelito (pude enterarme de cómo se llamaba... y flipé porque era igual que un personaje de Buffy [sí, así soy yo]).
Una hora y media después nos reencontramos con el pobre Lotti que estaba helándose en la calle y con la sugerencia de que saliera de casa con su ID a partir de entonces nos despedimos de Cordy y nos fuimos al Templo de Debod a por el coche.

Un jueves más, de templo en templo y tiro porque me toca.